¿Qué festejan los maestros?}

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¿Qué festejan los maestros?

Por Pablo Carranza

En administración se habla del Principio de Peter, que en pocas palabras dice que en una organización la gente asciende hasta llegar a su nivel de incompetencia; o sea que el mejor obrero puede convertirse en un pésimo supervisor.

En la Reforma Educativa de Peña eso pasó con la promoción de algunos maestros y maestras en los subsistemas educativos: los pusieron de directores de las preparatorias y muchos alcanzaron su nivel de incompetencia, con resultados desastrosos.

Y es que no seleccionaron a los que tenían capacidades, porque atacó el siempre vivo virus de la corrupción y el sistema de promoción fue un asco: designaciones por consigna de los de arriba, con una pantomima de concurso, dejando fuera a todos los que no fueran docentes frente a grupo, sin importar experiencia, capacidades, liderazgos. Y de esos docentes que “compitieron”, el todopoderoso designaba quien quedaba, sin importar la prelación. Todo se convirtió en una apestosa cloaca.

Por eso la Reforma Educativa de Peña tenía que terminar, porque en nada benefició a los maestros que tenían capacidad para aspirar a un ascenso. Todo fue un juego sucio.

Por otro lado, a los docentes les cargaron la mano con un montón de ocurrencias: planeaciones, evaluaciones, reportes, gráficas, informes, programas, que los atiborraron de estrés y de trabajo administrativo inútil que nadie revisaba, pues solo hay un coordinador para veinte maestros y mil alumnos.

Los maestros necesitan apoyo, no más carga de trabajo y papeleo. Incentivos, no concursos amañados para la promoción. Capacitación, no evaluaciones punitivas. Ambientes armoniosos, no los infiernos de Dante en que se convirtieron algunas escuelas.

La SEP ha estado manejada por políticos (Emilio Chuayffet, Aurelio Nuño) que nunca han estado frente a un grupo de secundaria o de preparatoria con 50 alumnos pobres, desnutridos y que solo sueñan con ser ricos narcos.

Esperemos que ahora todo cambie, que tengamos directivos capacitados, que se les de oportunidades de ascenso a todos y en todos los niveles y sin chapuzas, que se someta a revisión todo el sistema, que se acabe la corrupción y que por encima de todo se busque apoyar al maestro. (Y que esas maestras, que ya demostraron su incompetencia como directoras, vuelvan a sus aulas).

Qué bueno que se fue a la basura la Reforma Educativa de Peña. Los maestros, este 15 de mayo, solo eso podemos celebrar.

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