LA FUENTE. Tequila don Sergio, añejado en barricas de roble blanco

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LA FUENTE

Por: José Carlos Legaspi Íñiguez

Tequila don Sergio, añejado en barricas de roble blanco

Muy respetables y respetadas son las consideraciones, la cátedra incluso del ex Procurador General de la República, Sergio García Ramírez, sobre los factores que generan la violencia e inseguridad en México.

La periodista y también abogada, Talina Radillo Ledón, entrevistó en Notisistema  a este paisano de ocasión sobre el nuevo sistema de justicia “Peñal”.

Modelo Especial… Negra

El doctor en Derecho, obviamente, respaldó a este nuevo modelo. Como buen filósofo, atendió más al “deber ser” que al “es”.

No es un secreto que autoridades, policías, agentes del  Ministerio Público y aún jueces le han echado la culpa por el  “desmadremagnum” que vivimos al sistema de marras.

Delincuentes que operan en total impunidad, que entran y salen como Pedro por su casa de las cárceles y juzgados,;  policías y ciudadasnos que terminan como monstruos al capturar o defenderse de los pillos; jueces que liberan sin mayor contemplación a los malosos y un sinfín de anomalías propiciadas por este nuevo modelo de justicia “Peñal”, prohijado desde las más altas esferas de la mafia política son el pan nuestro de cada día:

Tequila a granel, añejado con…piloncillo

Desde luego, la cantaleta de los jueces, entre ellos el doctor en Derecho, quizá obedeciendo a un script, sobre la ignorancia, la estupidez incluso, de los policías que capturan a los delincuentes y no operan conforme al protocolo establecido  y que, según García Ramírez, es “liberal” (libera a todos los delincuentes); “constructivo” (seguramente casas de descanso de los impartidores de justicia) y ha modificado los triburrales, confeccionado para atender  los derechos de los maleantes… ¡Ah!, también de las víctimas. A quienes se les “apoya de manera importante en la Constitución, pero con insuficiencia en la práctica”.

Como buen filósofo  aludió al “espíritu” de la Constitución. Y aquí es donde la puerca tuerce el rabo siempre.

¿Por qué? Porque en este país, los sabemos todos, “hecha la ley, hecha la trampa”.

Porque una cosa es lo escrito, muy bonito, agradable, democrático, liberal, de avan gard, pero igual que el bello Antonio: Bueno para nada.

La cuenta y dos policías

La Constitución Mexicana ha sido ondeada por los juristas mexicanos, y uno que otro extranjero, como una bandera, bueno…como un  documento completísimo para regir la vida social, económica, educativa y política de este país.

Desde 1917 fue considerada como ejemplar para normar la vida de cualquier pueblo.

En la práctica, esta Constitución centenaria ha sido un bodrio gracias al  SMC (Sistema Mexicano de Corrupción).

Un six de helodias

La hermosa letra que la adorna nació muerta. Desde los caudillos que la pisotearon tras la Revolución, hasta los juececillos, juecesotes y demás fauna jurídica, que la han convertido en un rollo de papel higiénico (Jaime Sabines dixit) con el que los políticos, de todas las raleas, partidos e ideologías se limpian el… arco del triunfo.

Principalmente los presidentes en turno que, dejados por los “poderes” Legislativo y Judicial le han quitado la esencia social y de justicia, merced a las más de 400 modificaciones en su siglo de vida.

Si el nuevo sistema de justicia es tan bueno como García Ramírez afirma, ¿por qué carajos se han disparado los delitos a un mil por ciento?; ¿por qué vivimos en estado de indefensión los ciudadasnos comunes y corrientes y los maleantes, a pesar de ser capturados “in freganti”, salen con la mano en la cintura de las cárceles, a seguir delinquiendo?

Quizá en lo filosófico, como la de 1917, esta nueva manera de impartir justicia sea impecable. En la práctica, se constata día tras día, es simplemente un escrito de muy buenas intenciones y muy malos resultados.

Otra boa para la del estribo

A Omar Borboa, secretario del PAN Jalisco,  lo traicionó su afición desmedida a la “boa”. En otros tiempos, cuando había decencia y vergüenza entre los panistas, estos bochornosos episodios hubieran derivado -ipso facto- en la renuncia “por motivos personales” al cargo partidista.

Hoy día, cinismo en Borboa digo, en boga, se muestra patéticamente y  las redes sociales sirven de “expiatorio”. Ja, ja, ja. Qué risa dan estos grillos y sus partidos.

*José Carlos Legaspi Íñiguez es periodista desde hace 37 años. Ha laborado en diferentes medios de información y es autor de la columna La Fuente desde 1991.

 

 

 

 

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