A decir verdad. Alfaro y “su” ratificación de mandato

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A decir verdad

Alfaro y “su” ratificación de mandato

Por: Rubén Iñiguez

Varios comunicadores y líderes de opinión en nuestro estado han hablado mucho sobre la ratificación de mandato, un ejercicio al que se someterán el próximo 27 de Agosto todos los municipios pertenecientes a Movimiento Ciudadano, impulsados o quizá hasta obligados, a hacerlo por instrucciones de Enrique Alfaro Ramírez, actual presidente municipal de Guadalajara.

Sin embargo, existen otras corrientes políticas de oposición que afirman que este acto de ratificación de mandato solo es una “simple y vil simulación”, pero para entender mejor este concepto, recurrimos brevemente al diccionario con el propósito de comprender mejor esta palabra.

La Simulación es un acto que consiste en imitar o fingir que se está realizando una acción cuando en realidad no se está llevando a cabo.

Una persona o animal simula para cumplir con un objetivo determinado. Si bien es cierto que los seres humanos razonan y tienen más motivos para fingir o simular, los animales de diversas especies llevan en su instinto una capacidad que les permite simular que son parte de un entorno (esconderse) o “hacerse los muertos” para preservar sus vidas.

Su origen etimológico nos confirma que lo que queremos es parecer otra cosa que no somos al simular. Proviene del latín “Similis” que quiere decir “Parecido”.

Esto se da especialmente porque casi siempre quien simula algo lo que está intentando hacer es ocultar una realidad que no quiere que se conozca, porque podría implicar un delito o bien porque le provocaría un daño a él mismo o a un tercero.

La simulación constante de una persona puede tener repercusiones psicológicas tal y como nos lo explican especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo en Asturias, quienes definen el término de “simulación”, en su vertiente psicológica, como una conducta que está llena de matices por cuanto alude a actitudes de encubrimiento, de fingimiento o engaño, o bien, de invención consciente y deliberada de un trastorno mental o físico, o de una incapacidad producida por un accidente o enfermedad de la que se deriva alguna ventaja personal.

También se le conoce como: “la producción intencionada de síntomas físicos o psicológicos desproporcionados o falsos, motivados por incentivos externos como no realizar el servicio militar, evitar un trabajo, obtener una compensación económica, obtener poder y riqueza o escapar de una condena criminal”.

Después de revisar un poco el concepto de simulación, quiero invitarle a usted amable lector, a analizar los resultados del pasado proceso electoral del año 2015, en donde podemos darnos cuenta que Enrique Alfaro obtuvo 333, 297 votos, lo que representa un triste 25% aproximado del total de la lista nominal en la perla tapatía, la cual oscila entre el millón doscientos mil habitantes con capacidad de votar y que cuentan con credencial de elector vigente.

La lógica entonces sería que por lo menos los que decidieron darle la confianza a Alfaro, al votar por él como presidente municipal, salgan a refrendar su voto para que se quede como primer edil de la capital del estado, de lo contrario no habría razón alguna para que siguiera en el cargo.

Adicional a lo anterior, existen muchas dudas que dejan un “tufo con olor a una elección amañada o poco transparente”, puesto que no permitieron que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) organizara la elección, además de que los observadores ciudadanos encargados de vigilar dicho proceso electoral, fueron seleccionados por ellos mismos.

Por tal motivo, si participas en una elección “como juez y parte” en donde tú estarás a cargo tanto de las boletas, como de las urnas, así como de los puntos de votación, y además, al cierre de la jornada, tú mismo contarás los votos; díganme ustedes si este acto no es una “mera simulación y un teatro montado para que el protagonista salga victorioso”.

“Es la primera vez en la historia que se lleva a cabo un proceso de escrutinio como el que hoy se celebró en Guadalajara, porque estamos convencidos de que el verdadero poder radica en el pueblo y son ellos los que mandan, por lo tanto agradezco la voluntad de la mayoría para ratificarme en el cargo, además me han pedido que siga velando por los intereses de la ciudad y de todo el estado, ya que se necesitan políticos que tengan vergüenza y como yo si la tengo, quiero aceptar humildemente el cargo ya que no soy quien para contravenir la decisión de mi pueblo, por lo anterior, debo anunciar mi intención de buscar la candidatura a Gobernador porque la ciudad me lo pide y exige, por lo que debo ser obediente a sus designios como un ciudadano que respeta de manera irrestricta la voluntad popular”

¿Les suena familiar, o les parece que estamos haciendo Futurismo Político?..

Para nada, pero a veces los políticos son tan predecibles que no dan pie a la imaginación.

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